16 de octubre de 2011

Escucha activa

         Tras realizar el test de escucha activa, y comprobar posteriormente, que detrás de una lista de preguntas exiten 4 enunciados para evaluar la capacidad que uno tiene sobre dicha habilidad, según el recuento de las respuestas contestadas, puedo extraer que:

1) Escuchar sin interrumpir: estoy en el término medio, es decir, escucho, pero en ocasiones suelo interrumpir, no es lo normal en mí, pero soy consciente de que muchas veces se me escapa, ya sea por la circunstancia, el momento, el tono, la persona...

2) Escuchar prestando 100% de atención: en este caso, nos encontramos en la misma situación que en la anterior, tengo que señalar que en un término me encuentro también. La mayoría de las veces, por no decir todas, presto un 98%, porque en alguna ocasión no estás lo concentrado que quieres estar, ya que pueden influir varios factores, como las interferencias, es decir, el entorno donde se establezca la conversación, los ruidos, etc., no es lo mismo en la calle que en tu casa con una amiga, o en la sala de espera y en la habitación con el usuario. No obstante, he de decir que por mi parte, si que suelo poner el máximo de atención.

3) Escuchar más allá de las palabras: en ese caso creo que obtengo el máximo de puntuación, llegando por lo tanto a sar una persona que logra percibir cómo se sienten las personas que hablo, poder entenderlas y ayudarlas dentro de mis capacidades y posibilidades. Según el criterio de valoración del test, soy una oyente empática.
4) Escuchar incentivando al otro a profundizar: según el test también obtengo la máxima puntuación, y lo valora como una persona hace todo lo necesario para que la otra persona se pueda expresar y así, poder establecer una comunicación mejor y más cómoda para ambos. Muchas veces me pasa, que ves a la otra persona con ganas o intención de decirtelo pero no se atreve porque quizás necesite ese "empujón", el animarle que no tenga miedo, que le vamos a poner toda la atención y que probablemente se siente mejor.



Uno de los principios más importantes y difíciles de todo el proceso comunicativo es el saber escuchar. La falta de comunicación que se sufre hoy día se debe en gran parte a que no se sabe escuchar a los demás. Se está más tiempo pendiente de las propias emisiones, y en esta necesidad propia de comunicar se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común, compartir con los demás.
Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye.

Pero, ¿qué es realmente la escucha activa?
La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.
¿Cuál es la diferencia entre el oír y el escuchar?
-Oír es simplemente percibir vibraciones de sonido.

-Escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye.  La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo. Para llegar a entender a alguien se precisa asimismo cierta empatía, es decir, saber ponerse en el lugar de la otra persona, y comprender sus sentimientos para saber cuál es la situación o problema.

Debemos de tener en cuenta que para alcanzar una escucha activa, es necesario las siguientes recomendaciones:

-No distraernos, porque distraerse es fácil en determinados momentos.
-No interrumpir al que habla.
-No juzgar.
-No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.
-No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo: "no te preocupes, eso no es nada".
-No contar "tu historia" cuando el otro necesita hablarte.
-No contraargumentar. Por ejemplo: el otro dice "me siento mal" y tú respondes "y yo también".
-Evitar el "síndrome del experto": ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.

Y por lo contrario existen los elementos que debemos potenciar como son:
escuchar.
-Observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.
-Expresar al otro que le escuchas con comunicación verbal (ya veo, umm, uh, etc.) y no verbal (contacto visual, gestos, inclinación del cuerpo, etc.).

Para concluir, decir que si ponemos de nuestra parte para conseguir una escucha activa, lo conseguiremos, para ello, ya sabemos los elementos a evitar y que pueden interferir, por lo tanto en el proceso comunicativo, y aquellos elementos que debemos de practicar día tras día, para conseguir nuestra meta: realizar la escucha activa.
En mi opinión, creo que así, conseguiremos unos excelentes resultados, para tratar y solucionar en muchas ocasiones los problemas que las personas tienen. Incluso en la mayoría de las veces, con tan sólo esta escucha activa, habremos solucionado más de un problema, ya no sólo a nivel profesional sino también en nuestra vida personal. Por ello aunque nos cueste callarnos, dejar que hable y se exprese la otra persona, luego nos será muy gratificante.


"Hablo porque conozco mis necesidades, dudo porque no conozco las tuyas. Mis palabras vienen de mi experiencia de vida. Tu entendimiento viene de la tuya. Por eso, lo que yo digo, y lo que tu oyes, puede no ser lo mismo. Por lo que si tu escuchas cuidadosamente, no sólo con tus oídos, sino también con tus ojos y tu corazón, puede ser que logremos comunicarnos."
 Herbert G. Lingren 

http://www.psicologia-online.com/monografias/5/comunicacion_eficaz.shtml
http://www.emprendedoras.com/modules.php?name=News&file=print&sid=1122

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